REPÚBLICA
BOLIVARIANA DE VENEZUELA
UNIVERSIDAD
NACIONAL EXPERIMENTAL
“RAFAEL
MARÍA BARALT”
PROGRAMA
POSTGRADO
DOCTORADO
EN EDUCACIÓN
SEMINARIO
EPISTEMOLOGÍA
EPISTEMOLOGÍA
DE LAS CIENCIAS SOCIALES
Síntesis
y análisis crítico
Doctorante: Carlos Castillo
Ciudad Ojeda, febrero 2024
Existen diversos puntos
de vista con relación a las escuelas filosóficas existentes, pues aun cuando
algunas convergen en un mismo pensamiento, toman caminos diferentes para llegar
a él. Es decir, son divergentes en cuanto a su ontología y gnoseología, por
cuanto algunas se refieren al origen del conocimiento mientras otras se
distinguen por establecer relaciones objeto-sujeto.
Entre las primeras se
ubican el empirismo y el racionalismo. El primero se basa en la experiencia,
razón por la cual niega la existencia de ideas innatas, señalando que estas se
pueden descomponer en conceptos más elementales derivados de la experiencia;
asimismo, niega las verdades necesarias a priori, pero, sin embargo, acepta los
juicios sintéticos a priori basados en dicha experiencia. En otras palabras, entre
sus postulados se mencionan: el valor dado a la experiencia como origen del
conocimiento y como última instancia de
contrastación de las teorías; reconoce el papel de la razón en la práctica científica y en el desarrollo de la ciencia.
Con relación al
racionalismo, esta escuela filosófica afirma que es posible conocer la realidad
mediante el pensamiento puro, sin ninguna premisa empírica; solo la razón tiene
la capacidad de obtener por sí misma, utilizando la deducción a partir de las
ideas innatas que niega el empirismo, otros conocimientos del tipo causa-efecto,
los cuales se denominan juicios sintéticos, que por tener su origen en la razón
son conocimientos a priori.
Dentro del segundo
grupo mencionado se ubican el idealismo, el materialismo y el realismo. El
primero es opuesto a los otros dos, señalando con relación al tercero que los
objetos físicos no pueden tener existencia aparte de una mente que sea
consciente de ellos. Existen varios tipos de idealismo, el objetivo o lógico
según el cual los objetos son engendrados por factores, causas, creencias o
ideas que son independientes de la conciencia humana; el subjetivo, el cual
postula que los objetos conocidos corresponden a las sensaciones del individuo
y su existencia consiste en ser percibidos porque solo son ideas.
En cuanto al idealismo
trascendental, este señala que el conocimiento se apoya en sensaciones
referidas a un mundo compuesto de fenómenos de cuya realidad no se sabe ni se
puede saber; plantea que la mente no puede imponer una estructura a la realidad
como tal. Considera que ciertas categorías como sustancia y causa son
independientes de toda experiencia sensorial.
Con respecto al
materialismo, se puede decir que sus postulados se basan en la existencia de un
solo tipo de realidad que es la material. Da a entender que la materia es
fundamento y causa de todas las transformaciones de la realidad, se divide en
dialéctico y fisicalismo. Para el primero, la naturaleza es la materia con
existencia independiente del pensamiento, el cual junto a los fenómenos
mentales se desarrolla a partir de la materia, por tanto, debe ser explicado en
términos físicos.
El materialismo
dialéctico plantea como tesis central la transformación de la realidad, pues el
mundo está en constante cambio, donde se producen fenómenos cada vez más
complejos que reemplazan los anteriores; el materialismo denominado
fisicalismo, señala que un enunciado solo tiene significado si puede ser
verificado asociándose con el positivismo lógico.
Por su parte, el
realismo señala que las ideas generales tienen existencia real, independientes
de ser pensadas o no, gnoseológicamente considera que el conocimiento es
posible sin necesidad de que la conciencia imponga sus propias categorías a la
realidad. Tiene diferentes versiones pero todas ellas convergen en que el
conocimiento es una reproducción de la realidad captada por los sentidos aun
cuando esta deba examinarse para comprobar su veracidad, siendo necesarias la
razón y la experiencia.
El positivismo es otra
escuela según la cual todo conocimiento, para ser genuino, debe basarse en la experiencia
sensible, es decir, utilizando el método de las ciencias naturales; converge en
el positivismo o empirismo lógico, cuyo núcleo se basa en el empirismo apoyado
en la lógica moderna, rechaza la metafísica y unificar el lenguaje de las
diferentes ciencias con el lenguaje de la física.Para esta escuela, una
proposición solo tiene sentido si se apoya en la verificación por la
experiencia, en caso contrario no pueden ser verdaderas ni falsas.
Existen otras escuelas
filosóficas derivadas de las primeras, tal es el caso de la fenomenología,
conocida como un método de indagación debido a su manera de ver el mundo,
opuesta al positivismo y al pragmatismo, así como a la creencia en una
filosofía absoluta, plantea dos tesis fundamentales: describir el contenido de
la conciencia tal como se presenta en ella; y en el fluir de esta se presentan,
además de referencias a objetos concretos, referencias a esencias ideales.
Una segunda escuela es
la filosofía analítica del lenguaje, en donde Wittgenstein postula que el
lenguaje tiene como propósito principal establecer hechos para lo cual necesita
recrear una figura de ellos, es decir, establecer una correspondencia entre
lenguaje y objeto. Todo lo que puede ser pensado, puede ser expresado por el
lenguaje cuya única función consiste en describir los hechos.
La tercera escuela
derivada es la hermenéutica (Dilthey, Gadamer), cuyo objeto es la investigación
del ser histórico, en donde la comprensión no consiste en entender al otro,
sino entenderse con él sobre un texto que puede ser un acontecimiento
histórico, o una obra de arte, llegando a ser histórica. Gadamer señala que no
es posible lograr una comprensión libre de prejuicios, sin embargo, estos
pueden ser modificados por el investigador, conduciendo a una nueva comprensión
del objeto.
Dentro de las tesis de
la hermenéutica, se menciona que la comprensión tiene un carácter objetivo,
dirigido hacia las objetivaciones de la vida, es decir, obras y valores
históricos que pueden ser captados por la vivencia. Otros autores como Ricoeur,
señalan que la hermenéutica debe unir dialécticamente la sospecha y la
confianza, la desmitologización y la restauración del sentido.
Análisis
crítico
Estos dos capítulos del
libro Epistemología de las ciencias sociales realizan un breve recorrido por
las principales escuelas filosóficas originarias y derivadas. Pero ¿a qué se
deben esos términos?, al hecho de que de las primeras emergieron las segundas
con breves variaciones o con una transformación total en cuanto a sus hipótesis
ontológicas y gnoseológicas.
Todas se relacionan de
manera directa con la fundamentación de las ciencias sociales, dice el autor,
más sin embargo, existen dos de ellas que se refieren a las ciencias naturales,
forzando sus métodos para dar respuesta a problemas humanos, los cuales no
pueden ser respondidos ni solucionados con fórmulas matemáticas.
En ese sentido, se
encuentran en primer lugar aquellas escuelas que se refieren al origen del
conocimiento, y van desde la realidad material, donde este existe solo si forma
parte de la materia hasta llegar a plantear que el conocimiento no existe sin
la razón, o la experiencia del ser humano. Esto plantea tres formas de
concebirlo opuestas entre sí aun cuando tienen el mismo postulado inicial.
Quienes se enfocan en
lo material, plantean el cambio social, la transformación de la realidad, los
que mencionan la razón como única fuente del conocimiento no reconoce el papel
de la experiencia humana en la generación de saberes, pues solo se necesita
partir de una ida para llegar a un concepto, mientras en el polo opuesto se
ubican los que señalan que la experiencia es la base de dicho conocimiento,
manifestando su valor como contraste de teorías.
Otras teorías en las
cuales se inscriben el positivismo y el positivismo lógico coinciden con el
empirismo en cuanto el conocimiento para ser genuino debe basarse en la
experiencia, a través de la observación y el experimento, por lo que plantean
la necesidad de utilizar el método de las ciencias naturales, además señalan
que una proposición para ser verdadera debe apoyarse en un modo de
verificación, bien sea por la experiencia o por el experimento.
Además, se mencionan
otras escuelas filosóficas como la fenomenología, la filosofía del lenguaje y
la hermenéutica, más enfocadas a las ciencias sociales, postulando el uso de la
observación, la descripción de los fenómenos, valiéndose para ello del lenguaje
como un instrumento y una herramienta que permite a los individuos expresar su
forma de vida, hasta llegar a su total comprensión objetiva de la manera de entender
los textos producidos por el otro, bien sea en forma de narración oral o
escrita o bien mediante obras de arte, interpretándolos como objetos mediados
históricamente.
Todas estas escuelas
filosóficas plantean un punto de vista específico partiendo del momento
histórico de su aparición por esa razón, pasan de ser filosofía idealista donde
lo verdadero son las ideas o la materialista en el otro extremo hasta llegar a
la aplicación de métodos destinados a generar conocimiento no con base en
especulaciones teóricas sino como realidades, pues mientras las primeras
postulaban sus hipótesis con base en la creencia de sus creadores las últimas
emergen como resultado de análisis de la realidad.
Es decir, unas escuelas
con base en aspectos matemáticos según las corrientes científicas en sus
orígenes y que llegaron hasta la actualidad como el empirismo, el positivismo y
el positivismo lógico, pero que surgieron de estudios realizados, mientras
otras se van por el aspecto social, analizando el ser humano, en cuanto
individuo, sus sentimientos, conductas, pensamientos, necesidades e
interpretándolos desde su devenir histórico como la fenomenología, la filosofía
analítica y la hermenéutica.
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